La Oración de Fátima, solicitada por la Virgen para rezarse tras cada misterio del Santo Rosario, es: "¡Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia!".
Las cinco oraciones de Fátima son plegarias reveladas por la Virgen María y el Ángel de la Paz a los tres pastorcitos (Lucía, Francisco y Jacinta) en Fátima, Portugal, entre 1916 y 1917
La Oración de Fátima (Década del Rosario): Es la más conocida y se reza al final de cada misterio del Rosario.
"¡Oh Jesús mío! Perdónanos, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas".
La Oración del Perdón: Enseñada por el Ángel en su primera aparición en 1916.
"¡Dios mío, yo creo, adoro, espero y te amo! Te pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no te aman".
La Oración del Ángel (Oración Eucarística): Dada por el Ángel en su tercera aparición mientras los niños permanecían postrados.
"Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, te adoro profundamente y te ofrezco el Preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Jesucristo, presente en todos los sagrarios de la tierra, en reparación por los ultrajes, sacrilegios e indiferencias con que Él mismo es ofendido...".
La Oración del Sacrificio: Revelada por la Virgen el 13 de julio de 1917 para ofrecer los sufrimientos cotidianos.
"¡Oh Jesús, es por tu amor, por la conversión de los pecadores y en reparación por los pecados cometidos contra el Inmaculado Corazón de María!".
La Oración de la Santísima Trinidad: Los niños se sintieron impulsados a decirla interiormente durante la primera aparición de la Virgen.
"Santísima Trinidad, te adoro. ¡Dios mío, Dios mío, te amo en el Santísimo Sacramento!".